imagen belenEl uribista Zuluaga, que para algunos sería el vicepresidente, si llegara a resultar electo en la segunda vuelta, pues el presidente de hecho sería el mismísimo ex-presidente Uribe, que así lograría su fallido tercer período, alcanzó el 29.28%, el candidato-presidente Santos obtuvo el 25.62%, y como estaba previsto, pero con una abstención del 61.15%. arrancamos para la segunda.

De manera racional, es difícil asimilar que gane un candidato cuyo mentor es el ex-presidente Uribe, según los medios, relacionado con individuos de la delincuencia: narcotráfico y paramilitarismo y ahora con sus similares del mundo virtual, como pudo colegirse de su relación con el craker, demostrada por la Fiscalía, que para comprensión de los lectores son los delincuentes del mundo de la cibernética.

El video que puso en evidencia esta relación y la intención de afectar los diálogos de paz que adelanta el gobierno, haría que en cualquier país del mundo renunciara no sólo el “asesor espiritual”, sino el candidato. Pero lo que es increíble  es que en el país del sagrado corazón, este señor no sólo continuó con su candidatura sino que ganó y para vergüenza de los huilenses, de manera contundente en este departamento.

Es claro que en la segunda vuelta, el trasfondo de los programas y propuestas de los candidatos se va a exponer en la galería de la guerra o la paz y a quienes estamos por la paz no nos queda más remedio que seguir jugándonosla por ella, la cual sin duda tiene ahora una de sus últimas oportunidades y a la que el candidato-presidente debe seguir apostándole con mayor energía, decisión y criterio.

El miedo es de grandes proporciones y la posibilidad de que gane Zuluaga, candidato de la guerra, desencadenaría una crisis humanitaria de proporciones incalculables. Sorprende que en el Huila que ha vivido la guerra con tanta intensidad, haya perdido Santos y ¡de que manera!, 34.500 votos frente a 142.571 de Zuluaga no tiene explicación diferente a la de que Senadores y Representantes de la Unidad Nacional, se comieron la mermelada de Santos y fueron por  chocolatinas donde el Zorro de Uribe e incluso, cual golosos fueron donde su alfil, la candidata Marta Lucía. Se siente vergüenza ajena ante semejante expresión de deslealtad y transfuguismo político ¿devolverán la mermelada o Santos se las reclamará?, en cualquier caso no dejamos de ser un departamento capturado por oscuras redes clientelares que dejan de lado cualquier apuesta programática y van tras del sol que más alumbre.

En este deprimente contexto político se destacan, como un rayo de luz en las tinieblas, los 52.911 votos de la candidata Clara López del Polo, que la ubicaron con la segunda votación del departamento.

Por: Belén Alarcón Alarcón

Directora Plataforma Sur de Procesos Sociales

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